En Taquicel llevamos años recibiendo solicitudes de nuestros centros colaboradores en búsqueda de una solución pensada única y exclusivamente para esta problemática.
Es por ello que hemos diseñado dos productos diferentes pensados para resolver el almacenamiento de los teléfonos móviles de distinta forma:
La Taquilla para móviles agrupada y HEXABOX
Taquilla para móviles agrupada
Este producto cuenta con las mejores prestaciones de nuestra taquilla Powerfull, con su resistencia y diseño atemporal. Todos los móviles de un aula se guardan en el mismo espacio seguro, bajo la supervisión del docente.
- Control total por parte del centro
- Solo se abre una vez en el día
- Tamaño compacto y llave maestra
HEXABOX
Cada alumno tiene su propia taquilla para móvil. Son los propios alumnos los que abren y cierran su taquilla para móviles al comienzo y fin de la jornada fomentando su responsabilidad individual.
- Espacio seguro e individual
- Es el propio alumno quien guarda su móvil
- Fácil uso e integración
Cualquiera de nuestras dos opciones ofrece a los centros una solución no solo para cumplir con la normativa de la comunidad sino para garantizar el bienestar de sus alumnos y mejorar la convivencia.
Taquillas para móviles
¿Quieres que tu centro sea un espacio más seguro y saludable gracias a las taquillas para móviles?
- Contamos con 30 años de experiencia en el sector educativo, más de 150.000 alumnos usan nuestras taquillas cada día.
- Contacta con nosotros y te asesoraremos hacia la solución que más se ajuste a tu centro y sus necesidades.
Ya confían en Taquicel:











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El reto de los móviles en las aulas
En los últimos años, el uso de los teléfonos móviles en las aulas por los menores ha sido uno de los grandes retos para los centros educativos. En España, a nivel estatal, desde 2024 se ha recomendado prohibir el uso de los dispositivos móviles durante toda la jornada escolar.

Los objetivos son claros: limitar o prohibir el uso de los dispositivos mientras estén en el centro para mejorar la concentración, la convivencia y la vida de los menores.
A nivel de las comunidades autónomas, todas han prohibido el uso en Infantil y Primaria. Cada vez más comunidades se van sumando a la prohibición total, eliminando el uso del móvil incluso con fines didácticos.
Esta vuelta a lo tradicional no solo responde a la necesidad de evitar distracciones en los alumnos, quienes según el informe PISA pueden tardar hasta 20 minutos en recuperar la concentración, sino que busca también evitar situaciones de ciberacoso y aislamiento social. Este tipo de circunstancias generan conflictos y afectan a la forma en la que los estudiantes se relacionan con sus compañeros y consigo mismos.
El uso indiscriminado de las redes sociales, el contenido y la forma en la que estos se presentan hacen que después desarrollen dificultades para concentrarse, leer, razonar de manera lógica e incluso problemas de autoestima e insatisfacción personal.

Desde los centros se puede colaborar activamente para que, al menos durante todas las horas que están en ellos estén alejados de ese medio. Invitándoles a relacionarse de una manera más natural, activa y sana.
La medida más básica es incluir en el Plan de convivencia del centro la prohibición de los móviles durante todo el horario escolar. Lo ideal sería que además, desde las asociaciones de familias de alumnos o mediante los tutores se concienciara a las familias del impacto positivo que la medida tendría tanto en la educación como en el correcto desarrollo de los alumnos.
No obstante, con esto no sería suficiente ya que, ¿qué sucede cuando el alumno vulnera la norma? Muchos centros implementan medidas disciplinarias para evitar la tentación. En algunos supone una falta leve, en otros falta grave, en algunos más estrictos supone la expulsión 3 días, pero siempre va acompañada de la retirada del teléfono móvil. Para recuperar los teléfonos confiscados o bien tienen que esperar hasta el final de la jornada o tiene que ir a recogerlo el responsable del alumno.
Esta retirada del teléfono móvil del alumno genera un conflicto entre el profesor y el alumno, y es que más del 50% de los adolescentes muestra irritabilidad si se les limita el uso del móvil, más aún si se les obliga a entregarlo.
Para evitar esta confrontación con los menores lo más sencillo es que cada uno disponga de un lugar propio e individual para guardar su teléfono móvil.
